Pocos títulos, pero cuidados

¿Necesita el mundo otro blog de cine? Pues seguramente no. Pero aquí está de todas formas. Bienvenidos a los que quieran quedarse. Lo principal que se debe saber es que este blog incluirá pocos títulos, pero tratados con espacio y cuidado (hasta donde llegan las luces de quien escribe), y que cada entrada consta de (1) presentación (sin spoilers) de cada título, para quien quiera pensarse si verlo o no, o recordar cuál era, (2) carátula, y (3) comentario/discusión de cierta extensión (con spoilers y sin avisar), para leer después de verlo.

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sábado, 27 de noviembre de 2010

Televicio 1x01 ¿Cómo que sólo dos horas?

Hace tiempo que no añado entradas nuevas, porque creo que es mejor poner algo bien hecho que algo para cubrir el expediente. Sin embargo, sí mando de vez en cuando algún artículo sobre series de TV para fantasymundo.com, así que las pondré aquí también.


Hace un tiempo escribí en el foro de una revista de cine una entrada con este mismo título, hablando del creciente auge de las series de televisión. Desde siempre, en cuanto a producción de ficciones, a la televisión se la ha considerado como la hermana pequeña, la segunda división, el lugar adonde van los actores, directores y guionistas que no caben en el cine, sea porque nunca llegaron o porque su mejor momento ya pasó.

Sin embargo, en la última década y media las cadenas estadounidenses, tanto gratuitas como de pago, han producido una gran cantidad de series de tanta calidad como el mejor cine, y a menudo mayor. Basten unos cuantos títulos para refrescar memoria: 'Mad men', 'Dexter', 'Perdidos', 'Galactica', 'House', 'El ala oeste', 'Los Soprano', 'A dos metros bajo tierra', 'Deadwood', 'Roma', 'The wire', 'The shield', '24 horas', 'CSI', 'Ley y orden', 'Urgencias', 'Policías de Nueva York', 'Expediente X'... Y a éstas yo añadiría personalmente 'Breaking bad', 'True blood' o 'Hijos de la Anarquía'. Otros podrían inclinarse por 'Anatomía de Grey', o por múltiples series de fantasía, como 'Smallville', 'Buffy', 'Sobrenatural', etc etc. Y eso sin meterse en telecomedias, que también podríamos. Hay para todos los gustos, y cada uno añadirá las suyas (de hecho, invito a los lectores a hacerlo - y recuerdo que la lista se limita a los últimos quince años).

La principal diferencia entre cine y serie de televisión es, obviamente, la duración, y a eso va el título. Mientras que puede haber, y de hecho hay, películas que están perfectamente contadas en el espacio de un par de horas, y no necesitan más tiempo, una serie permite extenderse más a la hora de explorar sus personajes. Hay series que una vez que establecen sus caracteres principales en los primeros capítulos, ya no los mueven, y todo se reduce al número de cosas que puedan pasarles antes de devolverlos al final de cada episodio a su estado original para que el siguiente equipo de guionistas pueda usarlos, pero otras aprovechan todas esas horas extra para llevar a sus personajes desde un punto inicial a otro en que ya no son los mismos. Como decía Christopher Moltisanti (Michael Imperioli), en 'Los Soprano' cuando se sentía perdido en su vida y quería escribir guiones en: "Los personajes tienen un arco, Pussy. ¿Dónde está mi arco?". "Yo te diré quién tenía un arco, Christopher", le responde el gangster. "Robin Hood".

Series de largo recorrido, como por ejemplo 'Urgencias', que duró 15 temporadas, tuvo tiempo para hacer de todo con sus personajes. Dentro del marco de reflejar un trabajo a turnos, para el que tienes que estar preparado te pase lo que te pase, ha habido muertes, divorcios, bodas, nacimientos, expulsiones, mudanzas, peleas, denuncias y todo lo imaginable. Cada protagonista que se ha ido yendo (en la vida real porque el actor quería hacer otra cosa o porque los productores ya no lo necesitaban) dejando tras de sí mucho más de lo que se vio en su primera aparición. Toda esa biografía no cabe en una película.

Algunas series incluso intentan hacer las dos cosas a la vez. 'Expediente X', por ejemplo, era famosa por tener dos tipos de episodios: unos eran los que llamaban de "mythology", donde aparecían el Fumador, Skinner, y los villanos principales de la gran conspiración extraterrestre, que iba avanzando poco a poco, y los otros eran los que los fans apodaron "monster of the week", donde Mulder y Scully se enfretaban a un lagarto mutante, un árbol asesino o un tío que come cánceres en capítulos que se resolvían en 42 minutos y les devolvían a su oficina del FBI.

Curiosamente, en el cine, al mismo tiempo, se ha venido dando recientemente un gran aumento de las sagas, lo cual podría ofrecer la misma posibilidad a los personajes de la pantalla grande. Sin embargo, no se está aprovechando de la misma manera. Mientras que Harry Potter sí que va creciendo, aprendiendo y llegando a un punto diferente en su vida ficticia (porque así lo hace en las novelas originales), esa continuidad no se respeta con Batman, 007 o 'Viernes 13', seguramente porque a diferencia de la anterior, estas sagas no están concebidas de principio a fin por la misma mente o siquiera el mismo equipo. Además, la mentalidad es distinta: uno va al cine a ver "una de Supermán", no necesariamente a ver la que sabe que es la cuarta o quinta o nueva o reiniciada de Supermán, mientras que en una serie, parte del interés es haber seguido a los personajes desde el principio. En 'Mad men' o 'Roma', por ejemplo, no da igual en qué episodio nos encontremos ni son intercambiables como lo son en 'Los Simpson', donde 22 temporadas después, Bart sigue teniendo 10 años.

Bueno, pues hasta aquí el episodio piloto de esta nueva serie (de columnas). Si alguien quiere ir leyendo algo más sobre series y cine, puede hacerlo en otras entradas de este blog. Se agradecen las lecturas, las sugerencias y los comentarios. Continuará.

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