Pocos títulos, pero cuidados

¿Necesita el mundo otro blog de cine? Pues seguramente no. Pero aquí está de todas formas. Bienvenidos a los que quieran quedarse. Lo principal que se debe saber es que este blog incluirá pocos títulos, pero tratados con espacio y cuidado (hasta donde llegan las luces de quien escribe), y que cada entrada consta de (1) presentación (sin spoilers) de cada título, para quien quiera pensarse si verlo o no, o recordar cuál era, (2) carátula, y (3) comentario/discusión de cierta extensión (con spoilers y sin avisar), para leer después de verlo.

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domingo, 6 de febrero de 2011

Televicio 1x03 El efecto mariposa

Supongo que casi todo el mundo ha oído hablar de este concepto alguna vez, aunque sólo sea por haber visto ‘Parque Jurásico’ u otras muchas películas donde se menciona o explota: una mariposa bate sus alas en Londres y se desata un tsunami en Hong Kong. Es decir, un mínimo cambio inicial puede poner en marcha una serie de consecuencias cada vez más imprevisibles que acaben produciendo un efecto totalmente diferente al esperado. Bueno, pues en el mundo televisivo se podría enunciar como: “Un ama de casa de Kansas City aprieta un botón, y el mundo se queda sin una obra de arte”.


Las series de televisión norteamericanas llegan al resto del mundo sólo si pasan la criba de tener unas cifras de audiencia respetables en dicho mercado. Mientras que en el cine hay proyectos que se financian con un ojo puesto en las taquillas internacionales, cuyo presupuesto de recaudaciones puede salvarlo en origen, en televisión el audímetro es quien manda exclusivamente, aunque la guadaña la tienen siempre los productores.

Algunas veces ni siquiera el éxito anterior garantiza la continuidad en antena. ‘Héroes’, por ejemplo, fue cancelada en febrero de 2010 tras 77 episodios en tres años y medio y a pesar de acabar en cliffhanger. En septiembre se abandonó incluso la idea de hacer algunos episodios sueltos más, o una TV movie para cerrar la historia del todo. Otras logran llegar mal que bien a completar una temporada, pero ahí se acaban. ‘FlashForward’, por ejemplo, terminó así, a pesar de también recurrir al truco de acabar con intriga para intentar picar el interés de productoras y público.

Lo de ‘FlashForward’ estaba cantado en realidad, pero lo que dije al principio de que se puede uno quedar sin algunas obras de arte debido a decisiones del público norteamericano es cierto. Series extraordinariamente buenas como ‘Freaks and geeks’ o ‘Studio 60’ se quedaron en una sola temporada a pesar de demostrar gran brillantez durante su primera veintena de episodios.

Algunas consiguen llegar a emitirse a pesar de estar inacabadas, o incluso llegan a DVD, pero otras no logran alcanzar ni eso. Cada otoño hay varias series que no llegan a navidades, o incluso al mes de vida. De las reseñadas en la entrada anterior ya se habían caído dos tras emitirse sólo dos episodios (‘Lone star’ y ‘My generation’) y otra durará los ocho que se han rodado, pero se canceló tras el cuarto (‘Outlaw’). ‘Lone star’ en particular es un caso raro de serie alabada por la crítica pero cancelada rápidamente. Es muy posible que nadie llegue a saber de ellas siquiera, aunque es cierto que ahora hay “medios alternativos” para al menos ver por uno mismo lo que valían.

En años anteriores hubo otros proyectos que acabaron igual de mal. Bien conocido es el caso de ‘Firefly’, el western espacial de Joss Whedon, que al menos alcanzó los 14 episodios, pero otros, como ‘Smith’, una serie sobre ladrones liderada por Ray Liotta, sólo llegó a rodar 7 episodios y emitir 3. ‘EZ streets’, creada en 1996 por Paul Haggis y protagonizada por Joe Pantoliano, sobre un policía y un mafioso, fue cancelada tras ocho capítulos y dos inicios.

Haggis y Pantoliano se harían famosos en el futuro, el uno por ‘Million dollar baby’, ‘Crash’, ‘Banderas de nuestros padres’ y las dos últimas de 007, entre otras (y por, ejem, ‘Walker, Texas Ranger’), y el otro por salir en ‘Matrix’, ‘Memento’ y ‘Los Soprano’, pero incluso nombres consolidados y con éxitos a sus espaldas se ven obligados a empezar de cero con cada proyecto. Chris Carter, por ejemplo, tras diez años de ‘Expediente X’, no le dejaron llegar con ‘Millennium’ a la Nochevieja de 1999, que es de lo que iba la serie (se las apañó sacando a Frank Black en un episodio crossover con Mulder y Scully) y su tercera propuesta, ‘Harsh realm’, sobre humanos atrapados en un mundo de realidad virtual (uno de ellos Terry “John Locke de Perdidos” O’Quinn), fue finiquitada tras rodar 9 episodios y emitir 3.

Luego está el caso de las series en canales de pago o cable, donde no sólo hay mayor libertad creativa, sino también mayor margen para ir construyendo una historia que no se vea necesariamente obligada a enganchar espectadores en cada capítulo. El canal AMC sobre todo, desde que se ha metido en las series (su nombre originalmente significa American Movie Classics), se ha especializado en las historias de largo recorrido y contadas con mucha pausa. Empezando con ‘Mad men’, siguiendo con ‘Breaking bad’ y acabando con ‘Rubicon’ este verano’, cada una es más lenta que la anterior. Y el primer episodio de ‘The walking dead’, su cuarta apuesta, recién estrenada, tampoco es que sea la caña de rápida.

Pero el caso más famoso es seguramente el de ‘The wire’, que a pesar de la poca audiencia y de ser completamente ignorada por los Emmys, demostró la misma paciencia que sus protagonistas al montar sus escuchas telefónicas y ha acabado siendo considerada posiblemente la mejor teleserie de la historia, durando cinco temporadas en la HBO. Debido a su complejidad y a su negativa a explicar las cosas como si todos los espectadores tuvieran seis años, ha quedado una gran serie para ver seguida en DVD, por ejemplo, y está sacando bastante rentabilidad post mortem. Es la recompensa que a veces se tiene por confiar en algo.

Es más, en los canales de pago se da una paradoja: podría pensarse que ya que se paga, se exige más calidad, pero aunque eso sí que ocurre, hay también un sector de audiencia que acaba viendo una serie que quizá no le engancha tanto para aprovechar el dinero que ha abonado. Ya que he pagado, al menos me veré la serie. Lo cual no deja de aumentar su audiencia.

En fin, los ejemplos podrían seguir prácticamente con cada serie. Afortunadamente, un número cada vez mayor termina cuando debe, dejando buen sabor de obra acabada, en lugar de exprimir la idea hasta que la gente se canse y vaya dejando de verla. Pero para llegar ahí, hay que pasar por la criba de la maruja de Kansas City.

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Previously, on ‘Televicio’… reseñé un montón de series nuevas, pero obviamente no tengo tiempo ni ganas de seguirlas todas. Así que ya he empezado a descartar de la baraja, y las primeras en caérseme del mazo han sido ‘Nikita’, ‘No ordinary family’, ‘Chase’ y ‘Hawaii Five-O’.
¿Y vuecelencias, qué series han dejado de ver, ahora o en el pasado? ¿Qué efectos mariposa han provocado?

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